Clase 4 Políticas en torno a la inclusión
La ley Sep (Subvención Escolar Preferencial)
surge como una respuesta a la inequidad con la cual estudiantes con necesidades
educativas especiales competían por el acceso a establecimientos educacionales
que dan prioridad a resultados SIMCE. Sin embargo, los resultados materiales de
la ley apuntan a solución desde el mercado, que tienen como ejes principales el
control, la vigilancia y la auditoría (Accountability) los cuales resultan
bastante problemáticos al pensar en la inclusión. Los principales ejes se
pueden resumir según Contreras & Corbalán (2010) en:
a) Participación de las escuelas en un sistema
de clasificación, incentivos y sanciones ligadas a resultados educativos, la
clasificación resulta un eje fundamental y se lleva a cabo principalmente con
el SIMCE;
b) Formulación de planes de mejoramiento
locales, de cuatro años, orientados al incremento del desempeño académico de
los alumnos, el cual será formulado de acuerdo a la clasificación obtenida por
el establecimiento;
c) Accountability del sostenedor respecto de
procesos, gastos y resultados de cada escuela, ante el Mineduc y la comunidad
escolar, lo cual implica una vigilancia constante y centralizada sumado a una
permanente presión y falta de autonomía real;
d) Apoyo pedagógico y administrativo por parte
de Asistencia Técnica Educativa (ATE).
Problemáticas:
-Dado el sistema de clasificación de las
escuelas, que incluso puede llegar a un cierre del establecimiento, podemos
apreciar una pérdida de autonomía, en especial en los dos escaños más
vulnerables (“en recuperación” y “emergentes”)
-Se desvía el énfasis del trabajo hacia producir
evidencia que respalde que el programa es efectivo, lo cual hace un énfasis
excesivo en los “datos medibles”, en especial el SIMCE, más que en una real
inclusión o desarrollo educativo de los niños
-Externalización de los programas mediante las
ATE. Esto tiene el lado positivo de una mayor especialización, sin embargo,
también genera una sensación de incompetencia y falta de autonomía del
establecimiento, docentes y administrativos para llevar a cabo medidas propias
de inclusión situados en su contexto.
-Aumento del agobio laboral para docentes. Los
profesores carecen del conocimiento para desenvolverse con niños con
necesidades educativas especiales, delegando el trabajo a los PIE, o
simplemente ignorando el desarrollo de éstos niños mientras no molesten en las
clases. Esto se puede ver reflejado en la contradicción del discurso docente
versus lo propuesto por la ley, generando estigmatización o incluso abandono.
Para Concluir:
Un tema que nos parece bastante complejo, es la
idea de que exista solo una forma, centralizada y controladora de hacerse cargo
de la inclusión educativa frente a la diversidad que existe dentro del universo
de niños. Consideramos que es necesario que se tome fuertemente en cuenta el
contexto educacional en el cual se desenvuelven los niños tanto “normales” como
con necesidades educativas especiales. La idea de esto es que se genere una
amplia gama de respuestas frente al tema de la inclusión, con propuestas que no
se centren en datos medibles o de rendimiento, sino en el desarrollo integral
del niño y además que hagan énfasis en el contexto en el cual se desenvuelven
(familia, escuela, ciudad, etc) así como hacia dónde saldrán (trabajo, estudios
superiores, artesanía, etc).
Cuestionamos el poder que ejerce la prueba Simce
en los establecimientos, dependiendo su continuidad en los puntajes obtenidos
en la prueba, apuntando como principal objetivo subir los puntajes, siendo esto
nefasto en muchos casos, ya que se dejan de lado muchas otras habilidades no
medidas en la prueba y que tiene gran valor para la persona y entorno, entonces
no validamos el uso de esta prueba para subsidiar a los colegios, apuntando a
una medición mucho más global y que ayude al crecimiento del estudiante y no
contribuya al estres que produce la prueba y lo que está en juego dichos
puntajes.
Finalmente también resulta necesario cuestionar el
concepto de Necesidades educativas Transitorias y Permanentes, pues en particular
las segundas, corresponden a una simplificación de las capacidades de los
niños, poniendo el ojo en las carencias que éste tiene para “rendir
adecuadamente” en lugar de observar la carencia de apoyos que debería existir
en el entorno educativo y en la comunidad.
Referencia:
¿Qué podemos esperar de la Ley Sep? (Contreras & Corbalán, 2010)
Referencia:
¿Qué podemos esperar de la Ley Sep? (Contreras & Corbalán, 2010)
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