domingo, 4 de octubre de 2015

Clase 4 Políticas en torno a la inclusión

Clase 4 Políticas en torno a la inclusión

La ley Sep (Subvención Escolar Preferencial) surge como una respuesta a la inequidad con la cual estudiantes con necesidades educativas especiales competían por el acceso a establecimientos educacionales que dan prioridad a resultados SIMCE. Sin embargo, los resultados materiales de la ley apuntan a solución desde el mercado, que tienen como ejes principales el control, la vigilancia y la auditoría (Accountability) los cuales resultan bastante problemáticos al pensar en la inclusión. Los principales ejes se pueden resumir según Contreras & Corbalán (2010) en:

a) Participación de las escuelas en un sistema de clasificación, incentivos y sanciones ligadas a resultados educativos, la clasificación resulta un eje fundamental y se lleva a cabo principalmente con el SIMCE;
b) Formulación de planes de mejoramiento locales, de cuatro años, orientados al incremento del desempeño académico de los alumnos, el cual será formulado de acuerdo a la clasificación obtenida por el establecimiento;  
c) Accountability del sostenedor respecto de procesos, gastos y resultados de cada escuela, ante el Mineduc y la comunidad escolar, lo cual implica una vigilancia constante y centralizada sumado a una permanente presión y falta de autonomía real;
d) Apoyo pedagógico y administrativo por parte de Asistencia Técnica Educativa (ATE).

Problemáticas:
-Dado el sistema de clasificación de las escuelas, que incluso puede llegar a un cierre del establecimiento, podemos apreciar una pérdida de autonomía, en especial en los dos escaños más vulnerables (“en recuperación” y “emergentes”)
-Se desvía el énfasis del trabajo hacia producir evidencia que respalde que el programa es efectivo, lo cual hace un énfasis excesivo en los “datos medibles”, en especial el SIMCE, más que en una real inclusión o desarrollo educativo de los niños
-Externalización de los programas mediante las ATE. Esto tiene el lado positivo de una mayor especialización, sin embargo, también genera una sensación de incompetencia y falta de autonomía del establecimiento, docentes y administrativos para llevar a cabo medidas propias de inclusión situados en su contexto.
-Aumento del agobio laboral para docentes. Los profesores carecen del conocimiento para desenvolverse con niños con necesidades educativas especiales, delegando el trabajo a los PIE, o simplemente ignorando el desarrollo de éstos niños mientras no molesten en las clases. Esto se puede ver reflejado en la contradicción del discurso docente versus lo propuesto por la ley, generando estigmatización o incluso abandono.

Para Concluir:

Un tema que nos parece bastante complejo, es la idea de que exista solo una forma, centralizada y controladora de hacerse cargo de la inclusión educativa frente a la diversidad que existe dentro del universo de niños. Consideramos que es necesario que se tome fuertemente en cuenta el contexto educacional en el cual se desenvuelven los niños tanto “normales” como con necesidades educativas especiales. La idea de esto es que se genere una amplia gama de respuestas frente al tema de la inclusión, con propuestas que no se centren en datos medibles o de rendimiento, sino en el desarrollo integral del niño y además que hagan énfasis en el contexto en el cual se desenvuelven (familia, escuela, ciudad, etc) así como hacia dónde saldrán (trabajo, estudios superiores, artesanía, etc).

Cuestionamos el poder que ejerce la prueba Simce en los establecimientos, dependiendo su continuidad en los puntajes obtenidos en la prueba, apuntando como principal objetivo subir los puntajes, siendo esto nefasto en muchos casos, ya que se dejan de lado muchas otras habilidades no medidas en la prueba y que tiene gran valor para la persona y entorno, entonces no validamos el uso de esta prueba para subsidiar a los colegios, apuntando a una medición mucho más global y que ayude al crecimiento del estudiante y no contribuya al estres que produce la prueba y lo que está en juego dichos puntajes.



Finalmente también resulta necesario cuestionar el concepto de Necesidades educativas Transitorias y Permanentes, pues en particular las segundas, corresponden a una simplificación de las capacidades de los niños, poniendo el ojo en las carencias que éste tiene para “rendir adecuadamente” en lugar de observar la carencia de apoyos que debería existir en el entorno educativo y en la comunidad.

Referencia:

¿Qué podemos esperar de la Ley Sep? (Contreras & Corbalán, 2010)

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