jueves, 3 de diciembre de 2015

Referencias

Blanco, R. (2006). La equidad y la inclusión social: Uno de los desafíos de la educación y la escuela hoy. REICE - Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación 2006, Vol. 4, No. 3.


Coll, C., Barberá, E., & Onrubia, J. (2000). La atención a la diversidad en las prácticas de evaluación. Infancia y aprendizaje,23(90), 111-132.


Coll, C. y Miras, M. (2001). Diferencias individuales y atención a la diversidad en el aprendizaje escolar. En Desarrollo psicológico y educación. Tomo 2: Psicología de la educación escolar. Santiago: Universidad de Chile.


Contreras, P. & Corbalán, F. (2010) “¿Qué podemos esperar de la ley SEP?" Revista Docencia 41


Durán, D. (2009). El aprendizaje entre alumnos como apoyo a la inclusión. En C. Giné (coord), La educación inclusiva. De la exclusión a la plena participación de todo el alumnado. Barcelona: Horsori.


Durán, D. y Valdebenito, V. (2014). Desarrollo de la competencia lectora a través de la tutoría entre iguales como respuesta a la diversidad del alumnado. Revista Latinoamericana de Educación Inclusiva.


Elboj, C., Puigdellívol, I., Soler, M. y Valls, R. (2002). Comunidades de aprendizaje. Transformar la educación. Barcelona: Graó. Cap. 5. Una escuela en la sociedad de la información para todas las personas (pp.73-90).


Ferguson, D. y Jeanchild, L. (1992) Cómo poner en práctica las decisiones curriculares. En S. Stainback y W. Stainback (Eds.) Aulas inclusivas, un nuevo modo de enfocar y vivir el currículo (pp.179-194). Madrid: Narcea.


Herrera, V (2010). Estudio de la población sorda en Chile: Evolución histórica y perspectivas lingüísticas, educativas y sociales. Revista Latinoamericana de Educación Inclusiva .Vol. 4. Nº 1 pp. 211-226


Huguet, T. (2009). El trabajo colaborativo entre el profesorado como estrategia para la inclusión. En Giné, C. y otros (2009), La educación inclusiva: de la exclusión a la plena participación de todo el alumnado, (pp. 81-94). Barcelona: Horsori.


L. Vygotsky (1997). “El defecto y la compensación”Obras Escogidas. 41-58


Mella, S., Díaz, N., Muñoz, S., Orrego, M., & Rivera, C. (2014). Percepción de facilitadores, barreras y necesidades de apoyo de estudiantes con discapacidad en la Universidad de Chile. Revista latinoamericana de educación inclusiva, 8(1), 63-80


OMS (2001). Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y de la Salud. España: Edición Propia Organización Mundial de la Salud


Parrilla, A. (2002) Acerca del origen y sentido de la educación inclusiva. Revista de educación, 327, 11-29.


Rodriguez, F.(2014). La co-enseñanza una estrategia para el mejoramiento educativo y la inclusión. Revista Latinoamericana de Educación Inclusiva.


Slee, R. (2012). La escuela extraordinaria. Exclusión, escolarización y Educación inclusiva. Madrid: Ediciones Morata. Capítulo 7: Establecer la autoridad, dividir las poblaciones y salirse con la suya (exposición de un sistema de racionalidad).


Wells, G. (1999). La zona de desarrollo próximo y sus repercusiones para el aprendizaje y la enseñanza. En G. Wells, Indagación dialógica. Hacia una teoría y una práctica socioculturales de la educación (pp. 315-336). Barcelona: Paidós.














Glosario

El último tiempo y a medida que abordamos el tema de la educación inclusiva y sus experiencias prácticas, nos hemos dado cuenta que es necesario mantener una claridad conceptual para comprender cabalmente las implicacias de lo que se está hablando y las ideas que están detrás de las prácticas inclusivas. 

Es por lo anterior que nos decidimos a realizar el siguiente glosario para facilitar la compresión de términos que puedan sonar complicados, ambiguos o tengan otra significación más allá del uso cotidiano.

Inclusión: A pesar de que se ha intentado definir de manera cabal el concepto de inclusión, Parrilla (2002), problematiza esta discusión concibiendo la inclusión como  fenómeno social que no puede ser definido concretamente, pero que si agrupa una serie de ejes, los cuales caracterizan el concepto:
  • En primer lugar señala que la inclusión no es un mero enfoque, entendiendo que la inclusión va de la mano de un enriquecimiento ideológico, lo cual puede gestar programas que impulsen reformas circunstanciales al proceso educativo.
  • Por otra parte, da a conocer que la inclusión no es un mero concepto que compete a la educación, esta debe estar presente de manera transversal en todas las instituciones de la sociedad, para así generar un desarrollo humano sustentable y tolerante a la diferencia
  • La inclusión enfatiza la igualdad por encima de la diferencia, con ello refiere a que la inclusión no apunta a incluir a los anteriormente excluidos, sino que establece la obligación social de crear como comunidad mecanismos que permitan incluirlos a todos.
  • La inclusión pretende alterar la educación en general. La educación inclusiva tiene que ver con cómo, dónde y porqué, y con qué consecuencias, educamos a todos los alumnos (Parrilla, 2002).
  • Y por último la necesidad de una nueva ética que tome por base la inclusión.


Discapacidad -> Estudiantes con discapacidad: La discapacidad es definida por la Organización Mundial de la Salud de la siguienta forma: “El resultado de una compleja relación entre la condición de salud de una persona y sus factores personales, y los factores externos que representan las circunstancias en las que vive esa persona. A causa de esta relación, los distintos ambientes pueden tener efectos distintos en un individuo con una condición de salud. Un entorno con barreras, o sin facilitadores, restringirá el desempeño/realización del individuo; mientras que otros entornos que sean más facilitadores pueden incrementarlo. La sociedad puede dificultar el desempeño/realización de un individuo tanto porque cree barreras (ej. Edificios inaccesibles) o porque no proporcione elementos facilitadores (ej. Baja disponibilidad de dispositivos de ayuda) (OMS, 2001).”

En este sentido, para efectos del blog hablaremos de “Estudiantes con discapacidad” en lugar de “discapacitados”, pues este último hace una alusión esencialista a la condición de persona de cada estudiante, mientras que el primero lo atribuye a una característica que “se posee” como parte de la persona, mas no como esencia.


Comunidad de Aprendizaje: Para Elboj et al (Elboj, Puigdellívol, Soler y Valls, 2002) las comunidades de aprendizaje son un proyecto que abarca todo el entorno, no solo el interior de la sala, sino que a toda la comunidad ya sea profesores, alumnos, familiares, etc. que se transformen en un agente educativo. Con este proyecto se abandona la idea que solo se aprende en la sala de clases pues estas fronteras desaparecen a favor de una intervención global del proceso de aprendizaje individual y/o colectivo. Además de ello, se pone el objetivo la formación en base al diálogo y la información, con el fin de generar una sociedad de la información a la que pueda acceder todo aquel que sienta el interés de aprender y desarrollarse.

Barreras de Aprendizaje (o Barreras Ambientales) “Son aquellos obstáculos que enfrentan las personas con discapacidad para llevar a cabo su aprendizaje. Estas pueden ser arquitectónicas relacionadas con reducción de movilidad y desplazamiento; barreras actitudinales, relacionadas a actitudes poco favorables para la inclusión tales como la discriminación o el asistencialismo; barreras comunicacionales impiden o dificultan el correcto entendimiento y diálogo con las demás personas; e incluso las barreras pedagógicas las cuales hacen referencia a la falta de adecuación de curriculo educativo para atender a la diversidad de estudiantes que aprenden en las aulas (Mella, Diaz, Muñoz, Orrego & Rivera, 2014)

Facilitadores: “son aquellos factores que estando presentes, mejoran el funcionamiento y reducen la discapacidad. Las barreras corresponden a aquellos factores que estando presentes o ausentes limitan el funcionamiento y generan discapacidad.” (Mella et al, pág. 5)




miércoles, 2 de diciembre de 2015

Escuela de fútbol para ciegos

Si bien desde hace tiempo existen experiencias futbolísticas para ciegos en Chile, es a partir del año 2011 que se comienza a formar un nuevo grupo integrado por ex jugadores que participaron en el proceso 2006-2007 con un tercer y quinto lugar en Brasil. Actualmente vivieron la experiencia de los juegos panamericano de Toronto Canadá 2015, teniendo una destacada participación y obteniendo un nivel de experiencia y aprendizaje muy enriquecedora para gran parte del equipo, pues era su primera experiencia internacional.

El cuerpo técnico está compuesto por profesionales como kinesiólogos y preparadores físicos especializados en el apoyo para jugadores ciegos. Además, desde hace un tiempo a la fecha, cuentan con el apoyo del Comité Paralimpico de Chile, destacando su apoyo en implementación y estadía en eventos nacionales e internacionales.


Esta experiencia educativa es un aporte a la inclusión en nuestro país para las personas ciegas que comprende no tan solo ejercicio físico, sino también cooperación y todo lo que conlleva una actividad colectiva de competencia. Sentimientos de pertenencia, el apoyo grupal o el desarrollo de habilidades sociales son algunas características del fútbol ciego que se constituye como una experiencia inclusiva en nuestro país. Sin embargo, la misma selección chilena reclama por el poco interés estatal por financiarlos en sus proyectos. Esto demuestra la poca disposición del Estado en apoyar económicamente a las personas con discapacidad que intentan por sus propios medios organizarse y llevar a cabo planes de carácter deportivo e inclusivo.