lunes, 9 de noviembre de 2015

Ficha Lectura, Rodrigo Rebolledo

Referencia: Elboj, C., Puigdellívol, I., Soler, M. y Valls, R. (2002). Comunidades de aprendizaje. Transformar la educación. Barcelona: Graó. Cap. 3. Teorías Dialógicas. (pp37-53)

Síntesis breve: El texto comienza hablando de la relevancia del diálogo en la construcción de las sociedades actuales. Rescata el diálogo como una forma por la cual se potencian las democracias, y con ella la transformación de la sociedad hacia horizontes más igualitarios. En este sentido reconoce en la democracia una lucha contra el despotismo. Llegada la democracia, se puede observar una potenciamiento en el agenciamiento de las personas, el cual fue frenado por la burocratización de la democracia llegada la revolución industrial. Esto resulta relevante para comprender la idea de diálogo del texto, pues está estrechamente ligada con la agencia de las personas y con la transformación social. De esta forma, los autores recogen postulados sobre dialogo y de la capacidad misma de dialogar de Chomsky, Vigotsky, Habermas y Freire.

En este sentido los autores tratan las teorías dialógicas como una forma de responder ante la posmodernidad y el dominio del neoliberalismo en el plano de la vida. Así, los autores apuestan por una transformación mediante el desarrollo de la intersubjetividad a través del diálogo de los distintos actores en la educación y en todos los procesos de construcción y transmisión del conocimiento.
De esta forma el agenciamiento de las personas en el diálogo toma un posición radical en los procesos educativos: Lo que se busca finalmente es democratizar el conocimiento. Para ello todos los estamentos educativos y así mismo las diferentes subjetividades deben participar del proceso comunitario del aprendizaje, esto es, formar una comunidad de aprendizaje.

Luego el texto se embarca a hablar sobre el constructivismo dialógico. Primero rescata los aportes del constructivismo. En este sentido el constructivismo supuso una justificación psicológica para reforzar propuestas educativas que se rebelan frente al objetivismo que niega los contenidos y experiencias que trae el alumnado. Así se reconoce que el constructivismo ha aportado conocimientos psicológicos a favor del rol del propio alumnado/estudiante en su proceso de aprendizaje. Eso lo llevan más allá con el “giro dialógico” en el cual el proceso subjetivo e individual del aprendizaje pasa a un aprendizaje intersubjetivo y desde la transformación del entorno educativo.

Finalmente, en el texto se pueden reconocer las diferencias entre el constructivismo y la teoría dialógica, especialmente en dos aspectos: En el aprendizaje y en las consecuencias. Se puede ver así que en el proceso de aprendizaje y formación, la teoría dialógica difiera del constructivismo en tanto incorpora más elementos, más allá del docente, como lo son apoderados, estudiantes, profesores, etc, para generar un aprendizaje intersubjetivo y pertinente. Se forma así una comunidad de aprendizaje. Y por otro lado, en las consecuencias, podemos ver claramente un posicionamiento por la transformación en el ámbito social.

Comentarios: Realmente las similitudes con el constructivismo son enormes y no justificaría separarlo del mismo, al menos en un plano epistemológico Más bien da la impresión de ser una rama o vertiente del mismo. Sin embargo lo anterior, valoro el enfoque que tiene, un enfoque posicionado por las transformaciones sociales mediante el diálogo, podría apuntar a mirar las semejanzas a nivel humano, global, y encontrar aquellos espacios intersubjetivos que tenemos en común.

Citas:
“El tipo de interacciones que los educadores y educadoras generemos en la comunidad educativa tendrán una influencia capital tanto en el proceso de transformación de roles y patrones exclusores que hayan desarrollado con anterioridad.” (Pág. 44)

En comunidades de aprendizaje, muchos familiares han empezado a participar en espacios de aprendizaje y a involucrarse en la construcción de la escuela para sus hijas e hijos gracias a la creación de nuevos significados emergidos en el diálogo con otros educadores y miembros de la comunidad, llevando a cabo importantes transformaciones dentro de sus hogares y cambiando al mismo tiempo los estereotipos y prejuicios sociales sobre sus capacidades e intereses (págs. 44-45)


“Las aportaciones del constructivismo quedan ahora englobadas dentro del giro dialógico, que da un paso más al pasar de lo subjetivo y personal al aprendizaje intersubjetivo y desde la transformación del entorno educativo” (pág 48)

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