Elboj, C., Puigdellívol, I., Soler, M. y Valls, R. (2002).
Comunidades de aprendizaje. Transformar la educación. Barcelona: Graó. Cap. 5.
Una escuela en la sociedad de la información para todas las personas
(pp.73-90).
Sintesis:
El texto comienza dando una
descripción de lo que se entiende por comunidades de aprendizaje, con sus
paradigmas y fundamentaciones. Estas comunidades implican un cambio en los hábitos
de comportamientos de toda la comunidad implicando un cambio cultural hacia una
concepción de auto gestión. Luego,
exponen las fases que tendría este proyecto teniendo siempre en consideración como
principios básicos el dialogo, la comunicación y el consenso buscando que la
educación sea constante y realizada pensada en el futuro (Elboj, Puigdellívol,
Soler y Valls, 2002).
Las comunidades de aprendizaje
son un proyecto que abarca todo el entorno, no solo el interior de la sala,
sino que a toda la comunidad ya sea profesores, alumnos, familiares, etc.
transformándose en agente educativo. Con
este proyecto se abandona la idea que solo se aprende en la sala de clases pues
estas fronteras desaparecen a favor de una intervención global del proceso de
aprendizaje individual y/o colectivo.
Estas comunidades tienen como
objetivo la formación de niños en base al dialogo y la comunicación, buscando dejar atrás la dualidad
y exclusión que la misma sociedad genera creando una sociedad de la información
a la que pueda acceder toda aquella persona que sienta interés en aprender. Se
hace fundamental la participación de todo agente educativo involucrado y la
coordinación de la gestión pues quien mejor pueda hacer una tarea la realizará
siendo un aporte al aprendizaje de los alumnos ya que, estas se auto organizan y
gestionan para maximizar las posibilidades culturales y educativas intentando
traspasar las barreras socioeconómicas muy marcadas en nuestra sociedad.
Se proponen orientaciones
pedagógicas para conseguir que ningún niño quede excluido de los conocimientos
y herramientas que se requieren para participar activamente en la sociedad de
la información. Se parte de que todas las personas tienen capacidades, solo que
hay que buscar los medios para que puedan expresarla. Estas orientaciones se
resumen en participación, centralidad del aprendizaje, expectativas positivas y
un progreso permanente (Elboj et al., 2002).
En la participación, el objetivo
es que todas las personas compartan la formación, en donde puedan desarrollar
sus culturas e identidades unidas por el mismo objetivo y beneficiarse entre
sí. Con la centralidad del aprendizaje se busca que todos desarrollen al máximo
sus capacidades donde el proceso enseñanza-aprendizaje se vuelve el eje de toda
la comunidad. El aprendizaje que es dialógico promueve la transformación, la creación
de sentido y la solidaridad pues no es solo cuestión de aprender sino también de
razonar y juzgar la información que se recibe. Respecto a las expectativas estas
deben estar puestas en función de
potenciar las capacidades ya que “si se convencen en que se caerán no volverán
a subir a la bicicleta”, donde el estímulo debe estar puesto en el éxito,
fomentando la autoestima. Finalmente
todo esto pensado en un progreso permanente apoyándose en la evaluación por
parte de todas las personas implicadas en el proceso.
El proyecto se divide en 8 fases que
se van discutiendo una a una manteniendo el diálogo y consenso de toda la comunidad.
Estas fases se dividen en dos grandes momentos: puesta en marcha y la consolidación
(Elboj et al., 2002). En la primera fase se encuentran sensibilización, toma de
decisión, sueños, selección de prioridades y planificación, mientras que en la
segunda se encontraría proceso de investigación, de formación y evaluación. En
primer lugar habría que entender qué es una comunidad de aprendizaje,
sensibilizar sobre las condiciones de cada uno de los agentes educativos
tratando de encontrar posibles cambios. Luego se pasa al sueño donde se piensa
el modelo soñado entre todos para la enseñanza de los niños tratando de
orientar hacia donde se dirigirán. La única condición sería la participación dialógica
y el entusiasmo puesto en el proyecto (Elboj et al., 2002). Es importante
mantener cierto ritmo, no estancarse pues la única forma de pasar a la segunda
fase si la transformación es asumida,
querida y decidida libremente por todos los miembros de la comunidad educativa (Elboj
et al., 2002).
Finalmente se explica la segunda
fase, con la importancia que los equipos de trabajo se mantengan en el tiempo.
Es igual de importante la investigación para mejorar los aprendizajes, ya que
pretende estimular la generación de conocimiento, transmitirlo y llevarlo a la práctica,
implicando una formación continua y coordinada ya sea hacia profesores como a
las familias involucradas y proponiendo una fase de evaluación como una valoración del proceso con objetivo
de tomar mejores decisiones colaborando a la mejora de las prácticas y animar a
sus protagonistas a seguir transformándola. Lo importante es que cada persona
viva como propia la escuela, porque estará construida entre todos los participantes
(Elboj et al., 2002).
Comentarios:
Llevar a cabo este tipo de
proyecto implica un gran compromiso por todos los agentes educativos
involucrados en el proceso. Si no están las ganas de que el proyecto salga
adelante será muy difícil crear el cambio que se busca pues es un proyecto que
cambia las percepciones y la cultura de la comunidad aledaña al establecimiento.
En el papel se ven como fáciles de
alcanzar cada fase pero en concreto se debe pensar muy bien cada paso que se
dará, su objetivo y orientación, pero es importante saber que no se está
compitiendo, sino que cada uno quiere lo mejor para la enseñanza y si alguien está
mejor capacitado que lo haga y reciba ayuda de los demás. Es un trabajo de
hormiga, del día a día y no es impuesto.
Citas:
“Transformar una escuela (…) como
una propuesta colectiva, nunca impuesta” (Elboj et al., 2002, pp. 73).
“El proceso (…) es en sí un
proceso que busca continuamente la mejora en el aprendizaje” (pp. 88)
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